¿Qué pasa al terminar la carrera de enfermería?

Hoy tenemos el placer de publicar este post escrito por nuestra colaboradora Sara. Nos cuenta su experiencia al terminar la carrera de enfermería, creo que es muy interesante, porque muchas veces terminamos la carrera y pensamos «¿y ahora qué?». 

Hace algunos años que acabé la carrera, pero aún recuerdo como si fuera ahora el momento en que terminé, con mi título de enfermería bajo el brazo, esperando ansiosa a que sonara el teléfono para ofrecerme mi primer contrato como enfermera en un centro público, para cubrir vacaciones. Tanto mis compañeras de promoción como yo, habíamos rellenado todas las instancias con las notas de la carrera y los cursos que habíamos hecho, no teníamos mucho más.  En aquellos tiempos de vacas más gordas, era normal que las/os recién titulados, cubriéramos las vacaciones de verano del personal público, tanto en Atención Especializada, como en Atención Primaria. Esos días era como una especie de olla a punto de explotar. Me llegaban noticias de otras compañeras que habían recibido esa llamada, con ese contrato. A las 15h acababa la espera, dejaban de llamar, y otra vez al día siguiente a las 8h, con el móvil disponible. ¿Sería ese día o duraría la espera un poco más? Os juro que no me quedaban uñas que poder comerme.

Pero ese día llegó. Me llamaron. No recuerdo lo que me dijeron exactamente, me tenía que presentar en Contratación para firmar, me había tocado en Atención Especializada. Es en este punto, donde pasé de los nervios de “La llamada” (no es como la peli/musical, pero merece estar en mayúsculas) a la locura de verme con un uniforme en una bolsa, con cara de pardilla, esperando a que me dijeran dónde iba a estar en los próximos meses estivales. Y es aquí, en este punto, cuando me arrolló de golpe” La gran duda” (no es un musical, pero debería), aquella que habían esperado oculta y agazapada tras los nervios su momento. Allí estaba persiguiéndome mientras acudía a la planta, me presentaba a la supervisora (otro día hablaremos de ellas) y miraba la cartelera. Allí seguía mientras salía por la puerta con toda su crudeza: ¿estaba capacitada?.

Ahorrando tiempo, la respuesta es no, y con el paso del tiempo lo corroboro aún más. En la carrera nos preparan para realizar técnicas, planes de cuidados, dan nociones de patologías y farmacología (gran asignatura), nos enseñan lo que es una atención general al paciente y enseguida aprendes que vas a pasar más tiempo fuera de casa que dentro de ella y que los compis de promoción serán casi tu nueva familia. Pero cuando estas en una planta de puerperio (ahí me veis leyendo los apuntes de Materno) el primer mes, después en una de neurocirugía (¡sola de noche!) otro tanto y posteriormente en la Unidad de Salud Mental…… Creedme, no estaba preparada para eso. Nadie lo está.

Usando un término que no me gusta nada, pero que me viene bastante bien, no somos “chicas para todo” (tampoco somos chicas). Somos profesionales capacitadas pero que necesitamos, al igual que los médicos, especializarnos. Escoger en qué campo queremos centrar nuestros cuidados, y en ese campo ser las/os mejores, investigar y seguir formándonos. Con ello daremos mejor atención al paciente, que es el centro de todos nuestros cuidados.

Pues estamos de enhorabuena, ¡las especialidades de enfermería son una realidad! En serio, no es broma, lo que pasa es que hay matices, como todo. Las especialidades están, pero no implantadas en todas las comunidades, cada una lo lleva a un ritmo. El Ministerio de Educación sacó hace años un calendario orientativo con una fecha de previsión de creación de las categorías profesiones, pero… cada una lleva su ritmo (¿creo que ya lo había escrito antes, no?). El resto de matices se centran en que cuando se habla de enfermería, el tema lleva un ritmo demasiado lento (otro día hablaremos de la prescripción). Hay profesionales que ya tienen el título por vía EIR, otros lo han obtenido por la vía excepcional, pero en general, sigue siendo papel mojado.

Como dato: las especialidades de Comunitaria y Médico Quirúrgica (cajón desastre donde parece que cabe todo, el ritmo de esta especialidad es un bloqueo de 3º grado) aún no tienen ni siquiera su examen por vía excepcional. Vamos a esperar que el año nuevo nos traiga un marcapasos y le demos un poco de orden a este tema.

Aquí acabamos esta primera parte de introducción a las especialidades. En mi próximo post, seguiré hablando de ellas pero ya centrándome en cuales son y en qué situación se encuentra cada una ellas.

Muchas gracias!!