Ictericia en recién nacido

La ictericia en recién nacido es una condición que se presenta habitualmente. Se estima que se presenta en la mitad de los recién nacidos a término y en el 80% de los prematuros, causada por hiperbilirrubinemia.

La ictericia del recién nacido es debida al aumento de bilirrubina en plasma que da un color amarillento de piel y mucosas durante los primeros días de vida.

La ictericia se considera fisiológica cuando no hay enfermedad hemolítica del recién nacido por incompatibilidad de grupo sanguíneo y cuando no hay otros síntomas, así como si empieza pasadas las 24 horas y desaparece al cabo de una semana o 15 días.

Mecanismos fisiológicos de la ictericia neonatal

El recién nacido produce entre 8 y 10 mg/kg de bilirrubina (es más del doble que en adultos) y eso es porque el recién nacido tiene más eritrócitos de vida media más corta. Esto se mantiene durante las dos primeras semanas de vida.

Cuando se destruyen los eritrócitos, la bilirrubina circula en la sangre libremente o unida a albúmina hasta el hígado, donde se capta.

La ligandina, es la proteína que se une a la bilirrubina en el hígado, pero el recién nacido no tiene en suficiente cantidad y no es hasta los cinco días de vida que la tiene. (y en ese momento disminuyen los valores de bilirrubina en sangre)

Cuando el hígado capta la bilirrubina la conjuga mediante un sistema enzimático (glucuronil-transferasa), pero los recién nacidos tienen una actividad enzimática deficiente, así que la conjugación de bilirrubina no se puede realizar.

Prevención de la hiperbilirrubinemia grave en el recién nacido

  • promover y mantener una lactancia materna adecuada
  • identificación de la hiperbilirrubinemia (test de las zonas de Kramer)
  • realizar bilirrubinemia sérica o transcutánea a todo recién nacido que presente ictericia antes de las 24 horas de vida.
  • valoración del riesgo de hiperbilirrubinemia grave antes del alta hospitalaria
  • tratar a los recién nacidos con fototerapia o exanguinotransfusión cuando sea indicado.