Clasificación de las úlceras por presión

La clasificación de las úlceras por presión es importante para valorar la gravedad de la misma.

Las úlceras por presión son lesiones en la piel o en el tejido subyacente, normalmente sobre prominencias óseas, que aparecen debido a la presión o la combinación de esta con cizalla. Se caracterizan por pérdida de integridad de los tejidos y poca tendencia a la cicatrización.

Clasificación de las úlceras por presión según la profundidad

Estadios:

  • I: úlcera que afecta a la capa más superficial de la piel, la epidermis. La lesión produce un dolor intenso y se caracteriza por una mácula eritematosa roja. Es una lesión reversible, si se retira la presión vuelve a su aspecto normal.
  • II: la lesión afecta a la epidermis y a la dermis superficial. La zona eritematosa puede estar acompañada de vesículas, ampollas y edema. Aunque se retire la presión, el eritema persiste y es dolorosa.
  • III: abarca los tejidos anteriores y además el tejido subcutáneo. Su presentación es en forma de escara necrótica, de color negro. Es posible que no sea dolorosa.
  • IV: supone la destrucción total de la piel. La lesión puede llegar a la fascia, al músculo y al hueso. Su aspecto es de necrosis total, de color negro. Pueden causar infecciones graves, como por ejemplo del hueso. En este tipo de úlceras no hay dolor.

Clasificación de las úlceras por presión según la morfología

Grados:

  • I: la base de la úlcera está ocupada por tejido de granulación. No hay tejido necrótico ni fibrina.
  • II: la base de la úlcera tiene más del 50% de tejido de granulación y en menos proporción fibrina, pero no hay tejido necrótico.
  • III: tiene menos del 50% de tejido de granulación y más del 50% de fibrina, pero no hay tejido necrótico.
  • IV: más del 50% es tejido necrótico, el resto es fibrina pero no hay tejido de granulación.