Cáncer de ovario: pronóstico y síntomas iniciales

El cáncer de ovario es benigno en un 85% de los casos, lo padece una de cada 70 mujeres y es la quinta causa de muerte por cáncer en la mujer.

El pronóstico del cáncer de ovario depende del estadio en que se diagnostique. La supervivencia a los cinco años en pacientes diagnosticados en estadios precoces es del 90% y en los estadios avanzados del 18%.

El principal inconveniente es que el cáncer de ovario es difícil de detectar de forma precoz, es por eso que en el momento del diagnóstico suele estar en fases avanzadas de la enfermedad.

Factores de riesgo del cáncer de ovario

  • raza blanca
  • edad avanzada
  • nuliparidad, baja paridad o historia de infertilidad.
  • cáncer de mama
  • cáncer de endometrio
  • cáncer de colon
  • antecedentes familiares
  • alteraciones genéticas
  • síndrome de Peutz-Jeghers: pigmentación mucocutánea y pólipos intestinales
  • herbicidas
  • consumo de alcohol
  • endometriosis

Clasificación del cáncer de ovario

Tipos histológicos:

  • adenocarcinomas serosos y serosos papilares: son los más frecuentes. Derivan de células similares al epitelio tubárico, por lo que se cree que se originan en las trompas de Falopio.
  • adenocarcinomas mucinosos: más común entre los 40 y los 70 años.
  • adenocarcinomas endometrioides: es el segundo más común y aparece entre los 50 y los 60 años.
  • adenocarcinomas de células claras: se presentan entre los 50 y 60 años, tiene mal pronóstico y escasa quimosensibilidad.
  • tumores de células de transición: tumor de Brenner (buen pronóstico) y carcinoma de células de transición (mal pronóstico)
  • carcinoma de células escamosas: mal pronóstico
  • carcinoma indiferenciado: se disemina por la pelvis frecuentemente. Peor pronóstico.

Síntomas del cáncer de ovario

Los síntomas del cáncer de ovario son inespecíficos, por ello se diagnostican tarde. Uno de los síntomas iniciales más frecuentes es la distensión e hinchazón abdominal, dolor abdominopélvico y metrorragia.

En los estadios más avanzados puede aparecer ascitis, torsión, rotura, hemorragia o infección.

Vías de diseminación

La vía más frecuente de diseminación es la implantación directa por siembra peritoneal de células tumorales sobre el peritoneo o epiplón, siendo la extensión peritoneal difusa la forma más común de presentación del cáncer de ovario.

La extensión linfática y la hematógena son menos frecuentes. También puede debutar como una masa umbilical.

Tratamiento del cáncer de ovario

El tratamiento inicial es quirúrgico, que puede consistir en:

  • laparotomía media infra-supraumbilical
  • histerectomía total con anexectomía bilateral
  • omenectomía inframesocólica
  • linfadenectomía pélvica y paraaórtica
  • apendicectomía en los casos de sospecha de histología mucinosa
  • biopsia de adherencias adyacentes al tumor primario
  • biopsia de cualquier lesión sospechosa
  • biopsias de peritoneo a nivel vesical, fondo de saco, pared lateral de la pelvis y correderas parietocólicas.
  • biopsia de ambas superfícies diafragmáticas.

La quimioterapia neoadyuvante se emplea en casos de cáncer de ovario no resecable para posteriormente realizar cirugía de intervalo.

La quimoterapia adyuvante en estadios iniciales con pronóstico favorable no necesitan quimioterapia adyuvante, en cambio, los estadios avanzados o con histología de células claras el riesgo de recidiva y muerte aumenta un 30%, por lo que si está indicada la quimioterapia adyuvante.

Los tratamientos paliativos pueden ser necesarios por problemas derivados de fases avanzadas, por ejemplo, oclusión intestinal, ascitis, derrame pleural…