Cambios en el cuerpo de la mujer durante el embarazo y consejos

Los cambios en el cuerpo de la mujer durante el embarazo tienen el objetivo de nutrir al feto, preparar el cuerpo de la mujer para el parto, almacenar grasas y preparar las mamas para la lactancia.

Cambios en el cuerpo de la mujer durante el embarazo:

Genitales externos

Los cambios en el cuerpo de la mujer durante el embarazo concretados en los genitales externos son básicamente el aumento de la vascularización genital y el tejido conjuntivo se ablanda. Por ello, pueden aparecer varices vulvares.

Vagina y perineo

En cuanto a la vagina, se produce un aumento de la vascularización, lo que induce a una hiperemia, así como también aumenta la secreción vaginal y cervical. Es frecuente que aparezca el signo de Chadwick, que se traduce en una coloración violeta o azulada de la mucosa vaginal.

Puede aparecer leucorrea fisiológica (aumento de la secreción vaginal).

Útero

Durante el embarazo, el útero aumenta de tamaño y se forma un tapón mucoso, para sellar el canal cervical, evitando que entren bacterias o otras sustancias. El útero aumenta mucho de tamaño, pasando de unos 60 g a 1 kg. El crecimiento uterino es debido a los cambios en el miometro, ya que se hipertrofian sus fibras musculares y aumentan de tamaño.

Pueden aparecer las contracciones de Braxton Hicks.

 

Cambios utero durante el embarazo

Ovarios y trompas de Falopio

Los ovarios y trompas de Falopio cambian su posición para acoger al feto, a la vez que aumenta el riego sanguíneo hacía estas zonas y se inhibe la ovulación. 

Mamas

Las mamas aumentan de tamaño para prepararse para la lactancia. Se hiperpigmentan y se desarrollan las glándulas sebáceas y los tubérculos de Montgomery. Es posible que aparezca hipersensibilidad y tensión mamaria, así como estrías.

Los estrógenos y progesterona producen una hipertrofia y hiperplasia de las glandulas mamarias, para prepararlas para la lactancia. Están más sensibles al tacto y hay erección de los pezones. Las venas superficiales se hacen más visibles y pueden aparecer estrías. A partir de las 12 semanas puede empezar la secreción de calostro.

Cambios en el pecho de la embarazada

Cambios cardíacos

El sistema cardíaco también sufre modificaciones durante el embarazo: hay ligeros cambios en la frecuencia cardíaca, que se incrementa en unos 15 latidos por minuto. El gasto cardíaco aumenta así como el tamaño del corazón, que se desplaza hacia arriba y hacia la izquierda por consecuencia del desplazamiento del diafragma, presionado por el crecimiento del útero.

Cambios hematológicos

El volumen sanguíneo aumenta y se produce una hemodilución, que provoca una anemia fisiológica. Las necesidades de hierro se ven aumentadas. Para cubrir el trasporte de oxigeno y nutrientes al feto, se produce un incremento del 30% de los glóbulos rojos y del 50% del volumen plasmático. Lo que ocurre es que al ser mayor el volumen del plasma que el de los glóbulos rojos, se produce una hemodilución que hace disminuir el hematocrito un 7%, causando la anemia fisiológica del embarazo.

Los factores de coagulación también aumentan y hay dificultad en el retorno venoso.

Cambios vasculares

En cuanto a los cambios vasculares, se producen ligeros cambios en la tensión arterial, que suele disminuir en la primera mitad del embarazo y al final de la gestación se normaliza.

la presión venosa aumenta en la pelvis y en las piernas y puede aparecer el síndrome de hipotensión supina, así como varices, edemas y calambres en las piernas.

El síndrome de hipotensión supina consiste en que cuando la mujer está tumbada (en decúbito supino) el útero puede comprimir la vena cava inferior y esta presión dificulta el retorno venoso y produce un descenso de la presión. Los síntomas y signos son mareo, náuseas, vértigo y palidez. Se aconseja tumbarse en decúbito lateral izquierdo para evitarlo.

También se produce presión sobre la arteria femoral, que favorece la estasis venosa en las extremidades inferiores. Ocasiona edema y formación de venas varicosas en las piernas, la vulva y el recto (hemorroides).

Caja torácica

Se produce un cambio de respiración abdominal a torácica y las respiraciones son de mayor profundidad. Puede aparecer congestión nasal, rinitis y epistaxis.

Cambios gastrointestinales

En el sistema gastrointestinal se produce un aumento de la salivación (sialorrea), gingivitis gravídica, pirosi, estreñimiento y antojos. En el primer trimestre suelen aparecer náuseas y vómitos, debidos a los niveles de gonadotropina coriónica y por los cambios en el metabolismo de los hidratos de carbono. 

El tono y la motilidad gástrica disminuye, así como el peristaltismo. Se producen cambios en el olfato y en el sabor, el vaciado biliar se vuelve más lento y se modifica el hambre. Las encías experimentan una hipertrofia y pueden sangrar.

A medida que el útero crece desplaza los intestinos y empuja el estomago hacia arriba, aumentando el reflujo de las secreciones gástricas hacia el esófago y puede aparecer pirosis. El vaciado del estomago y la movilidad de los intestinos se ven disminuidos y puede ocasionar distensión abdominal y estreñimiento, provocando más fácilmente hemorroides al final de la gestación.

Cambios musculoesqueléticos

El crecimiento uterino desplaza el centro de gravedad de la mujer, que es compensado modificando la postura. La columna vertebral acentua la curvatura de la región lumbodorsal. Las articulaciones de la pelvis están más elásticas y con mayor movilidad para facilitar el paso del feto.

La musculatura abdominal está sometida a gran presión y los rectos abdominales se pueden separar.Puede aparecer lumbalgia.

Cambios renales y urinarias

En el sistema urinario se producen diversos cambios. Los uréteres y la pelvis renal se dilatan, se reduce la capacidad vesical a la vez que se relaja la musculatura de la misma. El flujo sanguíneo renal aumenta y disminuye el umbral renal para la glucosa.

Puede aparecer polaquiuria y nicturia debido a la compresión de la vejiga por el útero. Hay más posibilidades de infección urinaria, pues la progesterona hace que los uréteres se dilaten y se favorece la estasis de orina.

Cambios en la piel

En la piel, pueden aparecer cambios en la pigmentación y la actividad de las glándulas sudoríparas y sebáceas aumenta, así como el flujo subcutáneo y hay alteraciones en el crecimiento del pelo.

Puede aparecer aumento de sudoración, estrías, hiperpigmentación y caída del pelo.

Cloasmo gravídico

Cambios metabólicos y hormonales

En la primera mitad de la gestación el cuerpo se encuentra en periodo anabólico y en la segunda mitad, catabólico. El metabolismo basal está aumentado y hay una leve situación hipertiroidea. Las células productoras de insulina aumentan en tamaño y en número y se producen una serie de hormonas imprescindibles para el mantenimiento del embarazo: HCG, estrógenos, progesterona, prolactina, oxitocina y relaxina.

La tiroides aumenta de tamaño e intensifica su actividad. El metabolismo basal aumenta un 25%. La hipófisis también se agranda, secreta prolactina y oxitocina. Las suprarrenales elevan la secreción de aldosterona, que estimula la reabsorción de agua y sodio en los tubulos renales.

El embarazo aumenta las necesidades de insulina y algunas mujeres pueden desarrollar diabetes gestacional.

Cambios psicológicos

Primer trimestre:

  • Ansiedad y miedo
  • Dificultad de adaptación a la nueva situación.
  • Estrés y inseguridad emocional.
  • Miedo a perder el embarazo.
  • Euforia y alegría.
  • Ansiedad y depresión.
  • Miedo a las náuseas y vómitos.
  • Disminución libido sexual..

Segundo trimestre:

  • Mas serenidad y positividad.
  • Preocupación por si se volverá a recuperar la figura.
  • Retoma relaciones sexuales.
  • Busca figura materna.
  • Más sensible al tacto.

Es el trimestre mas tranquilo de la gestación, desaparecen las náuseas y el riesgo de aborto disminuye.

Con la aparición de los movimientos fetales, la mujer toma conciencia de su hijo como persona real.

Tercer trimestre

  • Aparición del instinto del nido.
  • Inicio de las primeras contracciones uterinas.
  • Angustia por el aumento de volumen corporal.
  • Sentimientos negativos (verse fea, depresión, celos de la pareja..)
  • Temor al parto.
  • Cansancio
  • Insomnio

Durante el embarazo es frecuente que la mujer se centre en sí misma y esté un poco desconectada de los demás. También es frecuente que la mujer tenga cambios emocionales y está más sensible.

Motivos de alerta

  • Cambios de peso importantes.
  • Cambios en las características del flujo vaginal.
  • Caída.
  • Diarrea intensa.
  • Dificultad respiratoria.
  • Erupciones cutáneas.
  • Cefalea no habitual.
  • Mareo con sudoración y palpitaciones.
  • Molestias urinarias,
  • Visión borrosa.
  • Vomitos intensos y persistentes.
  • Ausencia de percepción de movimientos fetales durante todo un día.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Perdida de liquido por vía vaginal.
  • Metrorragia
  • Tensión arterial elevada.

Consejos para los síntomas más frecuentes del embarazo

Náuseas y vómitos:

  • Comer galletas o tostadas antes de levantarse.
  • Realizar ingestas fraccionadas de poco volumen y suaves.
  • Evitar alimentos grasos.
  • Beber líquidos fuera de las comidas.
  • Evitar olores fuertes y desagradables.

Micción frecuente: no aguantar la micción.

Hipersensibilidad mamaria: utilizar sujetador adecuado de algodón.

Leucorrea: higiene diaria, ropa anterior de algodón.

Congestión nasal: irrigaciones con suero fisiológico.

Gingivitis: buena higiene dental, utilizar cepillos suaves.

Pirosis:

  • Realizar cinco o seis comidas de poca cantidad y suaves.
  • Evitar las grasas, los fritos, irritantes, café, bebidas con gas, alcohol y tabaco.
  • No tumbarse después de las comidas.
  • Cenar dos horas antes de dormir.

Estreñimiento:

  • Dieta rica en fibra.
  • Aumentar ingesta de liquidos
  • Hacer ejercicio moderado.
  • Uso de laxantes.

Hemorroides:

  • Prevenir estreñimiento.
  • Realizar higiene local con agua fría.
  • Utilizar pomadas.

Varices:

  • Descansos en decúbito lateral izquierdo con las piernas elevadas y hacer rotación de tobillos.
  • Utilizar medias elásticas.
  • Evitar permanecer de pie muchas horas.
  • No cruzar las piernas.

Edemas:

  • Descansar con las piernas elevadas.
  • Si hay que permanecer de pie o sentada muchas horas realizar ejercicios de dorsiflexión del pie.
  • Evitar compresión en las extremidades.

Lumbalgias:

  • Correcta higiene postural en las actividades.
  • Utilizar zapatos comodos, evitar tacón.
  • Realizar ejercicios acuáticos, masajes…

Calambres en las piernas: en la dieta aumentar el calcio y disminuir el fósforo.

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