Atención a la mujer con cáncer de cervix

El cáncer de cervix es uno de los cánceres en mujeres más frecuente y se localiza en el cervix o cuello de útero. Las estadísticas muestran que es el segundo más frecuente después del cáncer de mama. Cada año se diagnostican 500.000 nuevos casos en todo el mundo, de los cuales el 83% se dan en países en vías de desarrollo y se estima que la mitad serán mortales.

La incidencia es muy variable entre distintas regiones y está muy relacionada con el nivel de desarrollo de la población. A nivel de España, la incidencia es de 7.73 por cada 100.000 mujeres al año, uno de los índices más bajos de Europa.  La tasa de mortalidad ha ido disminuyendo en los últimos años, en España es de 700 casos por año.

Fisiopatología

El 90% de los cánceres de cérvix son escamosos, el 9% adenocarcinomas y el 1% de tipos celulares raros. El cáncer escamoso se origina en la zona de transformación, que es la zona de unión del epitelio escamoso, exocervical y del columnar, endocervical.

La diseminación del carcinoma escamoso se produce por infiltración local hacia la vagina, la vejiga, el recto y los parametrios. Por vía linfática se disemina hacia los ganglios pélvicos.

Síntomas y signos

Las fases precoces de la enfermedad suelen ser asintomáticas. Los primeros síntomas son la leucorrea y las pérdidas de sangre. La leucorrea es acuosa al principio, va aumentando de cantidad y se vuelve oscura y maloliente debido a la necrosis.  En fases iniciales las hemorragias coinciden con el coito y en estados más avanzados pueden producirse metrorragias irregulares.

En fases avanzadas, con afectación ganglionar o de órganos vecinos, aparece dolor neurálgico, dolor pélvico por compresión del tumor, disuria, hematuria, rectorragias, pérdida de peso y edema de piernas.

Factores de riesgo del cáncer de cervix

La infección por virus del papiloma humano es el primer requisito para la aparición de cáncer de cervix, aunque existen otros factores ambientales o congénitos que pueden modular la persistencia del virus y la progresión cancerígena.

Virus del papiloma humano

La infección por VPH es causa necesaria, aunque no suficiente, para el desarrollo del cáncer de cervix. El VPH se transmite por contacto directo persona a persona y las relaciones sexuales son el principal mecanismo de transmisión.

Hay más de cien tipos diferentes de VPH, que se clasifican en dos grupos según su potencial oncogénico. Dentro del grupo de alto riesgo, los tipos 16 y 18 son los más frecuentes y responsables de casi el 70% de los cánceres de cervix.

Conducta sexual

El riesgo de infectarse por VPH está directamente relacionado con la conducta sexual. Existen tres parámetros relacionados con el comportamiento sexual que influyen directamente en el riesgo de padecer cáncer de cérvix:

  • inicio precoz de las relaciones sexuales. Las caracteristicas del cérvix de mujeres jóvenes hace que exista un mayor riesgo de infección en las mujeres que inician la actividad sexual en edades tempranas.
  • número de parejas sexuales. Tener seis o más parejas sexuales es un factor de riesgo para el cáncer de cervix. También influye el tiempo transcurrido entre una pareja y otra.
  • las mujeres cuya pareja tenga varias parejas sexuales.

Inmunosupresión

La inmunosupresión es un factor predisponente para las neoplasias anogenitales. Por otro lado, las pacientes VIH positivas tienen más riesgo de contraer el VPH, por lo que en estas pacientes las lesiones precursoras de cáncer cervical progresan más rápidamente.

Tabaco

Fumar aumenta el riesgo de progresión de las lesiones en mujeres infectadas por el VPH. El tabaco contribuye a cronificar la infección y actúa como agente carcinogénico.

Infecciones de transmisión sexual

Las ETS aumentan el riesgo de aparición de lesiones y progresión del cáncer de cervix, sobre todo la Chlyamydia y virus del herpes simple tipo 2.

Anticonceptivos hormonales

El uso de anticonceptivos hormonales durante cinco o más años aumenta el riego de padecer cáncer de cérvix ya que los estrógenos favorecen la profileración de las lesiones ya existentes y los gestágenos pueden estimular la expresión viral. El riesgo disminuye 8 años después de suspender el tratamiento anticonceptivo.

Multiparidad

La alta paridad está relacionada con mayor riesgo de padecer cáncer de cérvix.

Prevención del cáncer de cérvix

La combinación de estrategias de prevención primaria y secundaria permiten reducir la incidencia y mortalidad del cáncer de cérvix.

El objetivo del a prevención primaria es evitar el contagio por VPH y se consigue con:

  • información y educación sanitaria sobre la infección
  • promover el uso de preservativo
  • vacuna contra el VPH

La prevención secundaria se basa en:

  • diagnóstico de lesiones precoces en la población mediante el cribado (citología)
  • confirmación y seguimiento de las lesiones detectadas en el cribado
  • confirmación y tratamiento de las lesiones de alto grado.

Diagnóstico

El estudio que permite realizar el estadiaje consiste en diferentes pruebas:

  • exploración con espéculo, tacto vaginal combinado y tacto rectal.
  • citología, colposcopia, biopsia, conización.
  • estudios radiologicos: TAC, RM, TX de tórax y pielografía intravenosa.
  • Cistoscopia y rectosigmoidoscopia.
  • Estudios de laboratorio: hematología, bioquímica y uroanálisis.
  • En último término, el estadio definitivo lo dará la cirugía, con el estudio de la pieza quirúrgica y de los gánglios pélvicos.

Estadiaje

  • estadio 0: carcinoma in situ
  • estadio I: tumor limitado al cérvix
  • estadio II: el tumor se extiende fuera del cérvix, pero sin llegar a la pared pelvica ni al tercio inferior de la vagina.
  • estadio III: afecta a la pared pélvica y/o al tercio inferior de la vagina
  • estadio IV: afecta a la vejiga y el recto y/o metástasis extrapélvicas.

Tratamiento

Cirugía

En estadios muy precoces del carcinoma en mujeres jóvenes en edad reproductiva está indicada la conización.

En caso de mujeres de más edad que ya no desean tener hijos o cuando los bordes del cono están afectados por lesiones premalignas de alto grado, está indicada una histerectomía total simple, que consiste en la extirpación del útero.

Cuando además del útero se extirpan los ovarios y las trompas, la intervención recibe el nombre de histerectomía total y anexectomía bilateral. Los ovarios se extirpan o no según la edad de la paciente y el tipo de tumor.

En casos de carcinoma invasor en que la invasión del estroma es de más de 5 mm, el riesgo de metástasis ganglionares aumenta. Por tanto, el tratamiento debe ser más radical. Se realizará una histerectomía radical, con linfadenectomía pélvica.

Quimioterapia – radioterapia

En los casos en que el tumor supera los 4 centímetros o cuando los ganglios pélvicos y/o paraórticos están afectados, la opción terapéutica más utilizada es la combinación de quimioterapia basada en platino con radioterapia.

La radioterapia se aplicará en dos modalidades:

  • braquiterapia: su objetivo es tratar el tumor cervical. Se introduce una fuente de radiación alrededor del cérvix.
  • radioterapia externa: pretende la destrucción de los implantes tumorales a nivel de los ganglios pélvicos y/o paraórticos.

La irradiación de la pelvis de forma externa puede provocar la pérdida de la función ovárica y problemas de la función sexual: disminución de la libido, dolor coital, estenosis de la vagina, etc.

 

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Enfermería Real

Estudiante de enfermería / TCAE at ICS
Estudiante de 4º de enfermería. Trabajando de TCAE desde hace 6 años, actualmente en unidad de semicríticos en hospital público del ICS. Me gustan todos los ámbitos de la enfermería, pero sobretodo oncología, paliativos y primaria. Tampoco descarto dedicarme a la docencia.

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