Atención a la mujer con cáncer de cervix

El cáncer de cérvix se localiza en el cuello del útero y es el segundo cáncer más frecuentes en mujeres.

Fisiopatología

La gran mayoría (90%) son escamosos, el 9% adenocarcinomas y el 1% de tipos celulares raros. El cáncer de cérvix escamoso se puede diseminar por infiltración local en la vagina, vejiga, recto y parametrio. Por vía linfática se disemina a los ganglios pélvicos

Síntomas y signos

En las primeras etapas del cáncer de cérvix no suelen haber síntomas notables. Los primeros son pérdidas de sangre y leucorrea. Al principio la leucorrea es acuosa pero se va volviendo oscura y maloliente por la necrosis.

En fases más avanzadas, cuando hay otros órganos afectados se produce dolor neurálgico, dolor pélvico, disuria, hematuria, rectorragias y pérdida de peso.

Factores de riesgo del cáncer de cervix

La principal causa de cáncer de cérvix es el virus del papiloma humano, aunque hay otros factores:

Virus del papiloma humano

La infección por VPH es causa necesaria, aunque no suficiente, para el desarrollo del cáncer de cervix. El VPH se transmite por relaciones sexuales sin protección.

Conducta sexual

El riesgo de infectarse por VPH está directamente relacionado con la conducta sexual. Hay tres situaciones que aumentan la posibilidad de contraer VPH:

  • inicio precoz de las relaciones sexuales. Las caracteristicas del cérvix de mujeres jóvenes hace que exista un mayor riesgo de infección en las mujeres que inician la actividad sexual en edades tempranas.
  • número de parejas sexuales. Tener seis o más parejas sexuales es un factor de riesgo para el cáncer de cervix. También influye el tiempo transcurrido entre una pareja y otra.
  • mujeres cuya pareja tenga varias parejas sexuales.

Inmunosupresión

La inmunosupresión es un factor predisponente para las neoplasias anogenitales. Por otro lado, las pacientes VIH positivas tienen más riesgo de contraer el VPH.

Tabaco

Fumar aumenta el riesgo de progresión de las lesiones en mujeres infectadas por el VPH. El tabaco contribuye a cronificar la infección y actúa como agente carcinogénico.

Infecciones de transmisión sexual

Las ETS aumentan el riesgo de aparición de lesiones y progresión del cáncer de cervix, sobre todo la Chlyamydia y virus del herpes simple tipo 2.

Anticonceptivos hormonales

El uso de anticonceptivos hormonales durante cinco o más años aumenta el riego de padecer cáncer de cérvix ya que los estrógenos favorecen la profileración de las lesiones ya existentes y los gestágenos pueden estimular la expresión viral. El riesgo disminuye 8 años después de suspender el tratamiento anticonceptivo.

Multiparidad

La alta paridad está relacionada con mayor riesgo de padecer cáncer de cérvix.

Prevención del cáncer de cérvix

El objetivo del a prevención primaria es evitar el contagio por VPH mediante:

  • educación sanitaria y promoción del uso de preservativo
  • vacuna contra el VPH

La prevención secundaria se basa en:

  • diagnóstico de lesiones precoces mediante el cribado (citología)
  • confirmación y seguimiento de las lesiones detectadas en el cribado
  • tratamiento de las lesiones de alto grado.

Estadiaje

  • estadio 0: carcinoma in situ
  • estadio I: tumor limitado al cérvix
  • estadio II: el tumor se extiende fuera del cérvix, pero sin llegar a la pared pelvica ni al tercio inferior de la vagina.
  • estadio III: afecta a la pared pélvica y/o al tercio inferior de la vagina
  • estadio IV: afecta a la vejiga y el recto y/o metástasis extrapélvicas.

Tratamiento

Cirugía

En estadios muy precoces en mujeres jóvenes se indica la conización. En caso de mujeres de más edad con afectación de los bordes del cono por lesiones premalignas de alto grado se aconseja histerectomía total simple.

Según el tipo de tumor puede ser necesario extirpar también los ovarios y las trompas (histerectomía total y anexectomía bilateral)

En caso de carcinoma invasor el riesgo de metástasis ganglionares aumenta y por tanto será necesario realizar una histerectomía radical con linfadenectomía pélvica.

Quimioterapia – radioterapia

En los casos en que el tumor supera los 4 centímetros o cuando los ganglios pélvicos y/o paraórticos están afectados, la opción terapéutica más utilizada es la combinación de quimioterapia basada en platino con radioterapia.

La radioterapia se aplicará en dos modalidades:

  • braquiterapia: su objetivo es tratar el tumor cervical. Se introduce una fuente de radiación alrededor del cérvix.
  • radioterapia externa: pretende la destrucción de los implantes tumorales a nivel de los ganglios pélvicos y/o paraórticos.

La irradiación de la pelvis de forma externa puede provocar la pérdida de la función ovárica y problemas de la función sexual: disminución de la libido, dolor coital, estenosis de la vagina, etc.

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