Amenaza de parto prematuro tratamiento, causas y cuidados

El parto prematuro es el que ocurre entre la semana 23 y la 36 del embarazo (tener en cuenta que el embarazo dura 40 semanas). La amenaza de parto prematuro (APP) es el desencadenamiento del proceso biológico que, abandonando su evolución, puede derivar en un parto prematuro.

Los principales riesgos para el feto son: distrés respiratorio, hemorragia cerebral y enterocolitis necrotizante.

Causas

Causas maternas:

  • bajo nivel socioeconómico
  • baja estatura y bajo peso materno
  • tabaco y drogas
  • situaciones de estrés
  • el trabajo a turnos y el nocturno
  • antecedentes maternos
  • enfermedades maternas: diabetes, hipertensión arterial e infecciones.
  • enfermedades del aparato genital: malformación, tumores o cirugía genital.

Causas fetales:

  • patología de la placenta
  • problemas de las membranas ovulares
  • anomalías del líquido amniótico
  • gestación multifetal
  • malformaciones fetales
  • patología fetal adquirida

Tratamiento

El tratamiento estará orientado a conseguir tres objetivos:

  • Suprimir las contracciones uterinas
  • Acelerar la madurez fetal por si la amenaza acaba en parto prematuro
  • Que el parto se produzca en un hospital capacitado para la asistencia de prematuros

Las contracciones uterinas se suprimen con medicaciones tocolíticas, las que producen relajación de la fibra muscular uterina, que son:

  • Antagonistas de la oxitocina: atosiban, de primera elección si la clínica es muy marcada.
  • Antagonistas del calcio: nifedipina, de primera elección en casos más leves
  • Betamiméticos: ritrodine, menos utilizados por los efectos secundarios
  • Antiprostaglandínicos: indometacina, utilizados excepcionalmente, solo en casos muy precoces.

Para la acceleración de la madurez fetal se utiliza 24 mg de Betametasona, suministrados en dos dosis de 12 mg separadas por 12 horas. Se repite la dosis cada siete días mientras persiste el riesgo de parto prematuro y hasta las 34 semanas.

Cuidados enfermeros en la amenaza de parto

Los objetivos de los cuidados de enfermería son:

  • La mujer será capaz de asimilar su proceso y conocerá las consecuencias que se pudieran presentar respecto a un parto prematuro.
  • La mujer será capaz de realizar la automonitorización de las contracciones.

Cuando una paciente ingresa por una amenaza de parto prematuro es muy importante que enfermería informe a la paciente de cómo será su proceso, para disminuir la ansiedad, respondiendo a todas las preguntas que pueda tener.

Le proporcionará soporte emocional, por el pronóstico fetal y por la situación familiar. Si fuera preciso se le prestará apoyo psicológico y educación sanitaria para la automonitorización de las contracciones dos veces al día, desde la semana 20 a la 36 en mujeres de riesgo.

Actividades enfermeras:

  • control de constantes vitales
  • canalizar vía para perfusión
  • mantener a la paciente en reposo absoluto
  • aplicar el protocolo médico sobre el tratamiento farmacológico y las pruebas complementarias
  • identificar y suplir o ayudar a la independencia en aquellas necesidades que, a causa del reposo absoluto, aparezcan alteradas.

Observación y valoración:

  • dinámica uterina y estado fetal (realizar prueba de bienestar fetal)
  • síntomas nocivos de la tocolisis (dolor torácico, disnea, tos, edema agudo de pulmón)
  • pérdidas de sangre o líquido amniótico.

Durante el tratamiento endovenoso:

  • control de las constantes vitales cada seis horas
  • dieta rica en fibra para facilitar evacuación
  • si el tratamiento es con betamiméticos: control estricto de diuresis y balance hídrico.

Durante el tratamiento oral:

  • reposo absoluto las 24 primeras horas. A partir del segundo día, reposo relativo.
  • control constantes vitales cada seis horas
  • observación y valoración de la dinámica uterina y el estado fetal, observación de la tolerancia a los medicamentos, control de pérdidas vaginales y recomendaciones tras el alta.